Escrito en Julio — 2026
John Kiriakou es un ex-agente de la CIA. Se ha vuelto especialmente célebre como influencer en la época de los reels por sus citas en programas de podcasts y otros medios con anécdotas principalmente enfocadas en la Guerra contra el Terrorismo entre el gobierno de Estados Unidos y diversos actores distribuidos por medio oriente. No es casual, puesto que Kiriakou se desempeño desde Greacia hasta Pakistán en un periodo de casi 10 años; entre los '90 y mediados de los 2000.
Aquí corresponde para muchos entendidos entrar a dudar. ¿Cómo es que la CIA permite que un exagente, con el que se encuentra en malos términos, publique sus hazañas en opertivos encubiertos? Esta duda es completamente válida, y es uno de los puntos fuertes en contra de creer todo lo que sale de la boca de este hombre. Sin embargo, soy fiel creyente de que ningún secreto es para siempre, que la verdad aunque velada, siempre quiere salir a la luz. Y también creo, por la brutalidad en lo honesto, que mucho de lo que dice ocurrió, solo que no de esta forma. Para ser claros cabe aclarar que no es la única persona contando sus secretos de la CIA; y que todos sus libros (al menos todos los que he leído) son revisados por el comité de la CIA para cambiar nombres y fechas por razones de seguridad.
Dicho esto, lo primero que sabemos públicamente de Kiriakou es que salió en las noticias el año 2008 acusando a la CIA de haber cometido tortura como política institucional en la Guerra contra el terrorismo post 9/11. A partir de ahí, la historia oficial es que pasó dos años en la cárcel por haber alertado sobre los actos de su gobierno; dos años de una condena de 40 por revelar secretos de Estado. Postermente trabajó para Russia Today (medio de comunicación estatal de Rusia) y ha colaborado con decenas de otros influenciadores de la era digital.
Este es el preámbulo que tenía cuando empecé
El libro se presenta como una "insiders guide" para ténicas de interrogación de la CIA. Aquí hay que hacer una aclaración de la que el propio autor es consciente. Para el época en que él fue agente, la CIA tenía peores prácticas de interrogación que otros servicios como el FBI o la DEA; es por eso que, a sabiendas, el libro no ahonda especialmente en variadas técnicas, sino en principios escenciales de mentira y su detección.
Advierte también que no existe una forma inequívoca de descubrir que alguien está mintiendo. Luego de una breve historia de la mentira, entra en materia haciendo un breve repaso de por qué la gente miente; y cuáles son los tipos de mentira. Aquí una precisión interesante es que existen las mentiras culposas y las "mentiras descaradas" (bold-face lie); luego entender que la mentira, el acto deliberado de mentir, provoca una reacción automática en el subconsciente que hace que se transmita por el cuerpo. Aquí la importancia de la mentira descarada, porque si bien se pueden estudiar las reacciones de una persona para determinar sus rasgos al mentir, esto es sumamente complicado con alguien que acostumbra mentir mucho.
El caso es muy parecido con varios método tecnológicos, como el polígrafo, dependen de que la persona tenga ese pequeño rasgo de humanidad que los hace presentar nerviosismo cuando pronuncian deliberadamente una mentira. Sin embargo, esto no ocurre con todo el mundo, y por eso es que tanto el polígrafo, como el estudio de lenguaje corporal, como cualquier otro método pueden fallar con una persona entrenada para él.
La última pieza de sabiduría que rescato del libro es un aspecto del interrogatorio; hacer al entrevistado fallar. Tal como el ajedrez, no puedes esperar que un jugador de alto nivel falle por su cuenta, hay que ponerlo en situaciones complicadas. En el caso del interrogatorio esa complicación es emocional; hacerle una pregunta incómoda, algo que no se espere, algo que choque de frente con sus tradiciones o creencias. Hacerle procesar información emocional hará que le sea más complicado mantener una historia lógica y coherente.
Una genialidad. Este libro narra toda la historia desde sus inicios en la CIA hasta los incidentes que provocaron su salida, relacionados al programa de torturas promovido por el gobierno estadounidense. El título del libro se inspira en "The reluctant fundamentalist". La similitud entre ambos libros es un protagonista desencantado con la moral que ha guiado su vida hasta ese punto; en el caso del fundamentalista es un pakistaní en estados unidos, haciendo de ejecutivo. En el segundo caso, es un estadounidense en Pakistán, haciendo de agente. Ambos se dan cuenta que promueven intereses de grandes instituciones que fallaron en reconocer que sus operaciones afectan directamente la vida y dignidad humana.
Es poco lo que puedo decir del libro sin dar mayores spoilers, y realmente recomiendo la lectura. Muchas de las historias pueden encontrarse recortadas en internet, en youtube o instagram. Muchas veces las historias son contadas tal como aparecen en el libro, lo que abre tres caminos. Uno, que la historia sea fabricada, y por ello no sea conveniente dar detalles adicionales. Dos, que la historia sea complicada de revelar y, por lo tanto, solo puede hablar de lo que ya está publicado. Tres, que la historia sea real y, por lo tanto, nunca cambia. En mi opinión, dos de esos son camino de ciego.
El libro es una puerta a lo que podría ser el trabajo real de un espía en el Siglo XXI, fuera de los trajes oscuros y artefactos secretos de James Bond y la guerra fría, sino en espías tecnológicos, que mueven hilos muy lejos de su patria por lo intereses de su país. Tales personas existen en muchas partes y haciendo muchas cosas.